domingo, 28 de diciembre de 2008

SU NIÑEZ






Diferentes momentos en los que él estaba presente, con amigos, en el jardín, en casa.

CUMPLEAÑOS DE NIKO





En el segundo cumpleaños de Nicolás Damián, Hijo de Viviana y Jhon Jairo. En familia

FINALIZANDO LA PRIMARIA



Momentos en que finalizaba la básica primaria en el Colegio La Presentación de Pasto

TU PRESENCIA





Hoy como siempre, pienso en tí y por ello, algunas fotografías que encontré en el álbum las publicaré en el blog, de momentos de nuestras vidas, de instantes que pasaron pero que se mantienen en el recuerdo.

Estas son en el jardin de infantes Niña María, tenía cuatro años y participaba en los diferentes eventos culturales que organizaban en la institución

jueves, 25 de diciembre de 2008

SEGUIMOS RECORDANDOTE

Aquí con tus hermanas cuando eran muy pequeñitos en una navidad en casa

CON TU HERMANA VIVI


MAS RECUERDOS


En esta fotografía cuando eras muy chiquitito y en la otra estás con tu prima Diana en Buenaventura.

RECUERDOS DE JONATHAN



cuando chico eras tan tierno y tus ojos eran tan expresivos, que siempre y en cualquier parte llamabas la atención, eras precioso y siempre estabas atento a todo lo que se movía a tu alrededor.

UN AÑO DE AUSENCIA

Intento escribir unas frases hoy, en este triste aniversario, cuando las fuerzas en ocasiones parece que me faltan, cuando no me hago a la idea que no estás aquí, porque siempre converso contigo y sigo preguntándote qué pasó e intento aceptar lo que pasó sin poder hacerlo con resignación.

Un año y tu recuerdo sigue vivo, pareciera que escucho tu voz, te escucho reír, te escucho llegar pidiéndo la bendición, te miro en todo lugar y quisiera abrazarte y decirte tantas cosas que no alcancé a decirte, pedirte que siempre estés con nosotros y que si lloramos, no es para que te pongas triste, sino para poder desahogar la pena de no volver a verte.

Hoy te lloro aún, no puedo evitarlo, aprenderé a vivir sin tí, pero sobre todo a seguir manteniendo tu recuerdo sin que cause dolor a los demás. Tus hermanos te recuerdan, siempre estás presente en nuestras conversaciones y han sido mi aliciente para seguir adelante. Las cosas mejoran día a día y buscamos seguir siendo una familia, a pesar de tu ausencia.

Los amigos han sido solidarios, los que están cerca, los que están cerca, los que te conocieron, los que no, me han dado sus palabras de solidaridad y me han acompañado en esta dura prueba, que en nuestro país es tan común, que se han trastocado el orden de la vida, somos las mamás y los papas los que vemos morir a los hijos y sólo esperamos que las cosas retornen a su orden, para que los hijos puedan recoger de lo que hemos sembrado y mejorar este mundo que les dejamos

sábado, 13 de diciembre de 2008

ANOCHE TUVE UN SUEÑO

Después de la misa, me retiré a descansar y luego de hacer sueño me acosté pensando en mi hijo Jonathan. En la madrugada tuve un sueño y en una parte de él, me encontraba en el colegio en que estudió mi hijo, veía algunas cosas y luego me encontraba con una cartelera en la que había un escrito para mi hijo; estaba hecho como aquellos folletos que hacen los chicos y se veían unas dos o tres fotografías de Jonathan.

Yo leía el escrito que habían hecho en memoria de mi hijo y en él recordaban sus dichos, sus costumbres, algunas de sus bromas, pero al final encontraba una frase que al despertar me motivó a escribir: "Compañero claudicante".

Mi hijo fue un hombre especial y por ello lo extraño tanto, sin desconcer nuestras diferencias, pero ante todo fue un caballero, en su forma de comportarse, de responder a sus compromisos, de amar y por ello, claudicó; claudicó ante la traición, ante el engaño y el desamor. Claudicó porque pensó que había entregado su vida, sus sentimientos y no habían sido valorados, claudicó porque sus sueños no fueron comprendidos, porque su esfuerzo no fue reconocido, porque sus errores no fueron disculpados, porque amó pero fue traicionado.

Quizá para muchos su decisión fue la de un cobarde, para otros fue la de un valiente, lo único que fue Jonathan es un hombre inolvidable, un gran hijo, un gran amigo y un gran soñador a quien extrañamos quienes lo amamos y no lo olvidaremos porque ocupó un gran espacio en nuestras vidas que nadie podrá llenar porque tenía su sello especial: la caballerosidad.

UN HOMENAJE A JONATHAN

Ayer 12 de diciembre celebramos una misa en memoria de mi hijo Jonathan. Asistieron familiares y amigos, estuvimos juntos orando por él y deseándole lo mejor. Fue una misa especial, con un sacerdote que nos habló que en esta fecha se celebra la fiesta de la Patrona de América, La Virgen de Guadalupe y nos compartió la historia de la Santísima Virgen así de como junto con ella, La Virgen de Lourdes y la Virgen de Fátima son las expresiones aceptadas por la Iglesia. Es una bonita coincidencia, porque Jontahan hacía peregrinaciones en Semana Santa para visitar el Santuario de la Virgen de Las Lajas y era devoto de la Virgen.

Hizo referencia a la muerte, como el inicio de una nueva vida, a pesar del dolor, la agonía, la angustia, la ausencia y la tristeza por su partida. Hizo mención del libro de La Sabiduría en la Sagradas Escrituras, en relación a un pasaje en el cual dice:
"Mas el justo, aunque sea arrebatado de muerte prematura, estará en lugar de refrigerio o reposo,
porque no hacen venerable la vejez, los muchos días, ni los muchos años: sino que la prudencia y el juicio del hombre suplen las canas,
y es edad anciana la vida inmaculada.
Porque el justo agradó a Dios, fue amado por él; y como vivía entre los pecadores, fue trasladado a otra parte,
Fue arrebatado para que la malicia no alterase su modo de pensar, ni sedujesen su alma las apariencias engañadoras del mundo.
Pues el hechizo de la vanidad del siglo oscurece el bien verdadero; y el inconstante ímpetu de la conscupiscencia pervierte el ánimo inocente.
Con lo que vivió, llenó la carrera de una larga vida.
Porque su alma era grata a Dios, por eso mismo se apresuró el Señor a sacarlo de en medio de los malvados. Viéndolo, las gentes no entendieron ni reflexionaron en su corazón.
Ser esto una gracia y misericordia de Dios para con sus santos, y providencia particular con sus escogidos".

Sus palabras fueron alentadoras e intentaron dar tranquilidad y resignación, porque siempre, siempre, siempre, la pérdida de un ser querido no puede borrarse de la memoria, ni aceptarse como un hecho natural, más, cuando ese ser querido es nuestro hijo en quien se tenían fincadas ilusiones y esperanzas.

Fue un momento compartido y una oportunidad para reencontrarnos en su memoria. Que Dios lo bendiga y lo tenga en su gloria.